Autoridades establecen protocolo escolar ante casos de sarampión en Querétaro
Con el objetivo de reforzar la protección sanitaria en los planteles educativos y prevenir posibles contagios de sarampión, la titular de la Secretaría de Educación del Estado de Querétaro (SEDEQ), Martha Soto, encabezó una reunión virtual con personal de la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (SESEQ) y directivos de instituciones privadas de nivel básico y medio superior para definir un protocolo de actuación ante casos confirmados.
Durante el encuentro, se subrayó la importancia de implementar medidas preventivas oportunas que permitan salvaguardar la salud de niñas, niños y adolescentes, ya que el sarampión puede generar complicaciones severas, especialmente en menores de edad que no cuentan con su esquema de vacunación completo.
La autoridad educativa explicó que se activarán tres filtros de supervisión, similares a los aplicados durante la contingencia sanitaria por COVID-19. El primero se realizará en casa, donde madres y padres de familia deberán vigilar la presencia de síntomas como fiebre, erupciones cutáneas o malestar general. El segundo filtro se llevará a cabo en el acceso a las escuelas, y el tercero dentro de las aulas, a fin de detectar cualquier señal de alerta durante la jornada escolar.
Por su parte, la Secretaría de Salud detalló que, ante la confirmación de un caso, se deberá identificar a las y los estudiantes que hayan estado en contacto con la persona contagiada desde cuatro días antes de la aparición del exantema (ronchas). Posteriormente, se verificará si cuentan con el esquema de vacunación completo o con una prueba de laboratorio que acredite inmunidad.
En caso de que no dispongan de ninguna de estas dos condiciones, deberán permanecer en resguardo domiciliario durante 21 días como medida preventiva, evitando así posibles cadenas de transmisión dentro de la comunidad escolar.
Las autoridades reiteraron el llamado a mantener actualizadas las cartillas de vacunación y a fortalecer la comunicación entre escuelas, familias y servicios de salud para actuar de manera inmediata ante cualquier sospecha, priorizando el bienestar y la seguridad de la población estudiantil en la entidad.

