Canaco Querétaro fija postura en contra de reducción a 40 horas laborales
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Querétaro, René Poletti, señaló que la reducción de la jornada laboral a 40 horas representa un gran desafío para las empresas, no sólo en la entidad sino a nivel nacional, por lo que las cámaras agrupadas en Concanaco han definido una postura en contra de la medida.
Poletti explicó que actualmente las organizaciones no están preparadas para este cambio, ya que implicaría transformar de manera profunda la forma de medir la productividad, pasando de contabilizar horas de trabajo a enfocarse en el cumplimiento de objetivos, lo cual “no es un proceso rápido ni sencillo de implementar”.
Agregó que existen además barreras culturales que impactan la productividad, como el ausentismo recurrente en algunos sectores —conocido como “San Lunes”— y los tiempos muertos durante la jornada laboral. “Las tendencias de reducción de horas provienen de Europa, pero allá existe un compromiso distinto: la gente trabaja sus horas completas, sin distractores como el celular o retrasos al inicio de la jornada”, puntualizó.
El dirigente de Canaco consideró necesario crear un organismo tripartita entre trabajadores, empresas y gobierno, para dar seguimiento al impacto de la reforma y realizar ajustes graduales. Recordó que, gracias al diálogo con cámaras empresariales, se logró que la transición no fuera inmediata, sino que se proyecte para el año 2030 con una reducción de dos horas por año.
Asimismo, pidió al gobierno federal estímulos fiscales para las empresas que adopten voluntariamente este esquema, a fin de mitigar los efectos en costos.
Poletti advirtió que la disminución de la jornada laboral podría provocar incrementos inflacionarios, ya que las empresas necesitarán contratar más personal para mantener su producción y operación. Puso como ejemplo la industria de bicicletas: “Si una bicicleta hoy cuesta 10 pesos, con más empleados el costo subirá a 11; después aumentará el transporte y finalmente la tienda que la comercializa también requerirá más personal, lo que terminará elevando los precios al consumidor final”.
En conclusión, reiteró que los costos derivados de la reducción de la jornada laboral no sólo recaerán en las empresas, sino que impactarán a la economía en general, afectando directamente al consumidor final.

