SESA se une al Día Mundial de la Audición y promueve la prevención desde la infancia
Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Audición, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para crear conciencia sobre la importancia del cuidado auditivo. En este marco, la Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro se suma a la campaña con acciones orientadas a fortalecer la prevención, fomentar la detección oportuna de alteraciones auditivas y promover hábitos saludables en todas las etapas de la vida.
Este año, el llamado internacional se enfoca en el lema “De las comunidades a las aulas: cuidado de la audición para todos los niños”, con el objetivo de prevenir la pérdida auditiva evitable en la población infantil y garantizar que niñas y niños reciban un diagnóstico y tratamiento oportunos. Detectar a tiempo cualquier problema en el oído es fundamental para evitar afectaciones en el aprendizaje, la comunicación y el desarrollo emocional.
De acuerdo con datos de la OMS, millones de menores en edad escolar presentan algún grado de pérdida auditiva sin haber sido diagnosticados o sin contar con acceso a servicios especializados. Se estima que cerca de 90 millones de niñas, niños y adolescentes entre 5 y 19 años viven con algún nivel de afectación auditiva en el mundo.
Entre las causas más comunes se encuentran padecimientos como la otitis media con derrame, la otitis media supurativa crónica y la acumulación de cerumen, condiciones que pueden atenderse de manera eficaz si se identifican a tiempo. En otros casos, la pérdida auditiva puede desarrollarse de forma gradual y sin síntomas evidentes, por lo que es importante estar atentos a señales como dificultad para escuchar conversaciones, zumbidos persistentes o problemas para distinguir sonidos agudos.
La exposición constante a ruidos intensos también representa un factor de riesgo. El daño auditivo depende del volumen, la duración y la frecuencia del sonido. Por ejemplo, sonidos de 80 decibeles pueden tolerarse por periodos prolongados sin riesgo significativo; sin embargo, al aumentar la intensidad a 90 decibeles, el tiempo seguro de exposición disminuye considerablemente.
Para proteger la salud auditiva, se recomienda mantener el volumen de dispositivos electrónicos por debajo del 60% de su capacidad, no superar los 80 decibeles en promedio, utilizar audífonos con cancelación de ruido, emplear protectores auditivos en ambientes ruidosos, limitar el tiempo de exposición a sonidos fuertes y realizar pausas frecuentes. Ante cualquier síntoma, es importante acudir con un profesional de la salud para una valoración oportuna.
SESA también destacó la relevancia del Tamiz Auditivo Neonatal, una prueba que permite identificar posibles alteraciones auditivas en las primeras horas de vida. Este estudio se realiza en hospitales donde se atienden nacimientos mediante equipos de Emisiones Otoacústicas (EOA) y debe aplicarse idealmente durante los primeros 28 días. La detección temprana facilita intervenciones oportunas que favorecen el desarrollo integral de niñas y niños.
Cuidar la audición desde edades tempranas es clave para prevenir complicaciones futuras y garantizar mejores oportunidades de aprendizaje, comunicación y calidad de vida.

