Colón conmemora 476 años de historia y reafirma sus raíces otomí-chichimecas
El municipio de Colón celebró 476 años de su origen con una Sesión Solemne de Cabildo encabezada por el presidente municipal, Gaspar Trueba Moncada, en el Jardín de la Plaza Fundadores, donde autoridades y ciudadanos recordaron los acontecimientos que dieron identidad a esta tierra.
Ante integrantes del Ayuntamiento, servidores públicos y representantes de los sectores educativo y cultural, el alcalde destacó que conocer los orígenes del municipio permite comprender la identidad que actualmente caracteriza a sus habitantes y mantener vivo el orgullo por su historia.
Durante la ceremonia se recordó la importancia de Hospada, asentamiento ubicado a las orillas del río y cuyo significado se relaciona con el “lugar de zopilotes”, así como el posterior poblamiento de San Isidro, que dio paso a Tolimanejo, antecedente directo del actual municipio de Colón.
El secretario de Innovación, Cultura y Educación, Rubén Camacho Jiménez, señaló que los 476 años de historia reflejan el trabajo y perseverancia de distintas generaciones que contribuyeron a construir un municipio caracterizado por su riqueza cultural y sus tradiciones.
Destacó que preservar la memoria histórica también significa reconocer y proyectar hacia las nuevas generaciones la identidad otomí-chichimeca, así como los conocimientos y costumbres que han acompañado el desarrollo de las comunidades.
Como parte de la Sesión Solemne, el cronista municipal Cristóbal Vega Prado dio lectura a la declaratoria mediante la cual se reconoce oficialmente el origen del pueblo de Colón.
La conmemoración también reconoció el trabajo de colectivos y organizaciones ciudadanas como Raíces, Telares de Historia, Proyecto Garambullo, el Comité del Museo Comunitario y la Asociación Artesanal, además de cronistas y autoridades que han contribuido a recuperar y difundir la memoria del municipio.
De Hospada a Tolimanejo
La historia que hoy se conmemora se remonta a 1550, cuando la vida comunitaria se desarrollaba en Hospada, donde grupos otomíes encontraron un espacio para establecerse y aprovechar los recursos de la región.
Con la llegada de las mercedes reales y el tránsito generado por la Ruta de Tierra Adentro, nuevas familias se establecieron en la zona y comenzaron a conformar lo que posteriormente sería conocido como Tolimanejo.
Se trataba entonces de una región fronteriza en la que el presidio, la actividad de sus habitantes y la devoción a San Isidro Labrador y San Francisco de Asís fueron elementos fundamentales para consolidar la comunidad.
Con el paso de los años, la vida religiosa también transformó la región. En 1687, con la presencia de los frailes dominicos, surgió la Misión de Santo Domingo de Soriano, mientras que en 1714 la llegada de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores fortaleció la identidad espiritual de sus habitantes.
Posteriormente, en 1756, Soriano y Tolimanejo quedaron unidos en una misma parroquia, fortaleciendo los vínculos entre ambas poblaciones.
Esta relación se consolidó definitivamente el 12 de junio de 1882, cuando la unión civil de Soriano y Tolimanejo dio origen oficialmente a la Villa de Colón.
A 476 años de aquellos primeros antecedentes, la conmemoración del 3 de octubre busca mantener vigente la historia del municipio y recuperar los conocimientos heredados por generaciones.
La herbolaria, el tejido de lana, la gastronomía, la milpa, las huertas, las artesanías, las celebraciones y las tradiciones forman parte de un patrimonio que continúa dando identidad a Colón.
Bajo la premisa “De Hospada a Colón: 476 años de historia viva”, autoridades y ciudadanos refrendaron la importancia de conocer el pasado para preservar las raíces y transmitir a las nuevas generaciones el legado cultural e histórico del municipio.

