Palacio de Gobierno se llena de color y tradición con el altar de muertos “Dulces Recuerdos”
• Más de mil 200 fotografías, calaveritas de azúcar y flores de cempasúchil forman parte de esta ofrenda dedicada a quienes permanecen vivos en la memoria de sus seres queridos.
• El altar fue elaborado con la participación de artesanas queretanas, estudiantes de primaria y trabajadores del Gobierno del Estado.
Con una combinación de colores, aromas, flores y elementos tradicionales, el patio principal del Palacio de Gobierno de Querétaro se transformó en un espacio dedicado a la memoria, el amor y las tradiciones mexicanas, con la inauguración del altar de muertos denominado “Dulces Recuerdos”, una propuesta que busca mantener viva una de las celebraciones más representativas de la cultura nacional.
La ofrenda, realizada con el talento y trabajo de artesanas queretanas, reúne más de mil 200 fotografías de personas fallecidas, convirtiéndose en un homenaje colectivo que invita a las familias a recordar a quienes han partido, pero cuyo legado continúa presente a través de las historias, enseñanzas y momentos compartidos.
En esta edición, las tradicionales calaveritas de azúcar ocupan un lugar especial dentro de la decoración, al representar la dulzura, la identidad cultural y el simbolismo que caracteriza a las celebraciones del Día de Muertos en México.
La coordinadora de Relaciones Públicas, Ivette Hidalgo Lozano, explicó que el diseño de este año surgió de un proyecto creativo que busca fortalecer el vínculo entre generaciones y transmitir el significado de esta tradición a niñas, niños y adultos.
Uno de los elementos más llamativos de la instalación es la decoración del techo del Palacio de Gobierno, donde se utilizaron más de tres mil metros de tela para recrear la forma de una gran flor de cempasúchil, símbolo de la celebración y elemento fundamental de las ofrendas mexicanas.
A esta composición se suman mil 500 flores de papel elaboradas especialmente para la ocasión, que complementan un escenario lleno de color y significado, inspirado en la conexión emocional que permanece entre las familias y sus seres queridos.
Un homenaje construido con recuerdos familiares
Más allá de su atractivo visual, el altar “Dulces Recuerdos” tiene como elemento central la participación de la ciudadanía, que por cuarto año consecutivo respondió a una convocatoria para compartir fotografías de familiares fallecidos.
Cada imagen colocada en la ofrenda representa una historia de vida, un recuerdo familiar y una muestra del cariño que permanece con el paso del tiempo.
En esta ocasión también participaron alumnas y alumnos de primaria pertenecientes a la Zona Escolar 31, quienes aportaron fotografías de sus seres queridos, integrándose a una iniciativa que busca acercar a las nuevas generaciones al significado cultural y emocional del Día de Muertos.
Hidalgo Lozano reconoció la colaboración de la directora de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ), Irene Quintanar, por promover la participación de estudiantes en este proyecto, así como el apoyo de las y los trabajadores del Gobierno del Estado que cada año contribuyen a la realización de la ofrenda.
La funcionaria destacó que las fotografías y los elementos tradicionales que integran el altar representan una manera de agradecer, recordar y mantener presentes a quienes formaron parte de nuestras vidas.
Palacio de Gobierno abre sus puertas a la tradición
Como parte de las actividades conmemorativas del Día de Muertos, el Palacio de Gobierno abrirá sus puertas para que las familias queretanas y visitantes puedan conocer esta instalación y apreciar el trabajo artesanal que le da vida.
La exposición también representa una oportunidad para reconocer el talento de las artesanas locales, quienes participaron en la elaboración de los elementos decorativos que integran esta propuesta cultural.
Con “Dulces Recuerdos”, el Palacio de Gobierno se convierte en un punto de encuentro entre el arte popular, la memoria colectiva y las tradiciones mexicanas, recordando que el Día de Muertos no solamente es una fecha para honrar a quienes han fallecido, sino también una celebración de la vida, la identidad y los lazos familiares.
Entre calaveritas de azúcar, flores de papel y cientos de historias plasmadas en fotografías, esta ofrenda transmite un mensaje: mientras exista alguien que recuerde con cariño a quienes partieron, su memoria continuará viva.

